El Eco de la Soledad: Un Viaje al Encuentro Interior
Desde la pérdida de mi mejor amiga Meel allí en la Cueva Pirata, la soledad se ha apoderado de mi mente. He conocido personas que me han hecho llevar esta pérdida de una manera un poco más ligera, pero realmente extraño esa compañía que la elfa me brindaba. ¿Por qué se la han llevado? ¿Por qué no fui yo y no ella? Realmente todo esto me está afectando demasiado. Me la he pasado encerrada en mi casa y en la sastrería. A veces pienso que solo soy un estorbo para las personas, que solo existo y ya está. ¿Qué es lo que necesito? Muchos realmente me han dicho de buscarme a una pareja, pero… ¿De verdad valgo la pena? Estoy demasiado perdida.
Luego de unos días así, he decidido irme de viaje sin rumbo, necesito cambiar de aires y pensar. Así es como partí de Suramei hacia el mar, junto a mi barca sin rumbo. Me noté muy poco amable con la gente, casi no le dirigí la palabra a nadie. Yo no soy así, la pequeña dama siempre deslumbraba a donde quiera que vaya, pero hoy no me siento así. El día nublado parecía que acompañaba mis sentimientos, e incluso las olas parecían hablarme.
Pasaron varios días desde que salí de Suramei. Logré llegar a una isla, jamás había oído hablar de ella pero parece que es un estilo de mansión aparentemente abandonada. Desembarqué y entre gritos, me di cuenta que no había nadie. La isla era muy bonita, contaba con una piscina, un muelle y unas vistas increíbles. Voy a amarrar mi barca al muelle y quedarme unos días aquí, ésta romántica isla me da muy buenas vibras, quizás necesito un tiempo para pensar en mí.
Mi ingreso a la milicia y al clan “Libertatem” fueron de gran ayuda para poder salir de este nublado presente que he estado viviendo, me motiva para poder seguir adelante, para seguir defendiendo a mis compañeros, y seguir luchando por una causa justa. Ahora, debo volver, tengo obligaciones de las cuales tengo que cumplir, no puedo seguir estando en esta isla. La república me necesita, Gimly seguro ha de estar preguntándose por qué no asistí hoy al trabajo. Debo volver, no quiero preocupar a mi círculo cercano.
Este viaje ha sido una ayuda de reflexión y poder entenderme a mí misma, además de pasar un tiempo conmigo misma, que quizás era algo que no sabía que necesitaba. Espero volver a ésta isla en otro momento, fue un viaje muy bonito.
Autor: Nihzel