Herramientas de usuario

Herramientas del sitio


capitulo_1

Historia de Imperio


Año 0 (o 604 A.bA). La Llegada de los Humanos a las Tierras de Imperium.

No era un día nublado como cualquier otro, ese día sucedería algo que cambiaría el rumbo de la historia para siempre. Varios barcos repletos de algo que se hacía llamar “humano” comenzaron a llegar a las tierras de Imperium desde el norte.

Su historia trata de unas tierras muy lejanas donde desde hace mucho tiempo existió una civilización que reinaba en paz y bienestar. Las aldeas rivales que circundan sus terrenos admitían su dominación, por lo tanto, no había guerras que pelear.

Pero esta civilización encontró su perdición en su ambición por más poder. No económico, ni político, sino, sobrenatural. Queriendo ser dioses, solo encontraron caos.

En su debilidad, fueron acechados por las pequeñas aldeas, que por medio del combate, tomaron casi todo su territorio, obligándolos al exilio. Solo uno de ellos se mantuvo fiel. Así, el grupo liderado por este hombre, Bhargaras VI, hizo una hazaña que jamás se creyó posible: lograron cruzar el mar de la eterna penuria, algo que nunca nadie se animó ni siquiera a intentar. Es así, como los primeros humanos llegaron a nuestras tierras de Imperium.

En los relatosque cuentan, jamás nombraron su vieja tierra, y al parecer tampoco trajeron documentos ni nada, por lo cuál todo quedó en el olvido para ellos.

Año 1 (o 605 A.bA). La fundación de Banderbill

Al principio los humanos no hacían gran cosa, solo cazaban y bebían, pero un humano, el más firme y fuerte de todos, al cual llamaban Bhargaras subió sobre un barril y comenzó a exclamar y despertar a su pueblo. A partir de allí, todos secaron sus lágrimas y comenzaron a levantar chozas, que con el paso de los días se transformaron en una especie rara de viviendas. Luego de un año, lograron crear un próspero asentamiento.

Año 27 (o 578 A.bA). De la Noche del Dolor y la coronación de Bhargaras VII.

Han pasado casi veintisiete años desde que llegaron los Humanos. Esto ya no es un asentamiento, se parece más a una ciudad. Construyeron una fuente central, un teatro, un gran palacio y varios puestos de comercio. Una noche, las campanas del palacio comenzaron a sonar con gran fuerza. A lo lejos, desde las montañas, avanzaban a toda prisa un grupo de más de veinte medusas y fue Bhargaras el primero en salir al choque contra las bestias, seguido por un grupo fiel de soldados. Pero para tristeza de todos, Bhargaras había sido herido de muerte. La gente se alborotó y se agolpó en el palacio, exclamando por noticias. A las pocas horas, Bhargaras VI había muerto y fue su hijo, Bhargaras VII quien derrotó a todas las medusas y las persiguió por toda la montaña, quemando sus cuevas y obligándolas a replegarse hacia el norte.

Luego de su coronación, Bhargaras VII enfrasca una agobiante campaña en contra de las criaturas que rodeaban la ciudad, logrando un gran éxito.

Un mes después de la Noche del Dolor, Bhargaras VII expulsa a los brujos de la ciudad, ya que no creía en la magia y en lo que podían llegar a predecir.

Año 29 (o 579 A.bA) De la expedición y la muerte de Bhargaras VII

Cada día eran más los hombres que tomaban la espada y seguían a Bhargaras VII en sus expediciones. Pronto llegó la noticia de que sólo quedaba una cueva de medusas en los alrededores de la ciudad. Casi una semana de marcha sin parar por toda la montaña hasta llegar a un negro valle. Bhargaras VII levantó su espada y todos corrieron hacia un punto negro entre las rocas. De allí emergieron decenas de medusas. Lucharon con gran fuerza hasta que la última de ellas cayó muerta. Pero una vez más, el líder había caído en batalla. Bhargaras VII estaba muerto y el pueblo lloró durante días.

Año 30 (o 578 A.bA). La llegada de los Elfos y la construcción del muro de Banderbill.

Nadie se atrevía a tomar el trono del pueblo. Lanther, la única miembro de la familia Real, hermana de Bhargaras VII e hija de Bhargaras VI, tomó una drástica decisión. Comenzó a ir al río en busca de rocas y ella misma empezó a edificar una muralla que permitiría proteger a la ciudad. El resto de los ciudadanos se sumó a la labor y en pocos meses la ciudad estaba protegida por una alta y fuerte muralla. Un día un grupo de “Elfos” llegaron a las puertas de Banderbill, pidiendo auxilio ya que estaban siendo atacados por los orcos. Los humanos, con desfonfianza, les abrieron las puertas. Éste fue el día en que los elfos y los humanos se conocieron. Un día que quedó en la memoria de ambos pueblos.

Año 31 (o 577 A.bA). Del gran duelo y la coronación de Lanther.

La popularidad de Lanther creció. Y muchos gallardos guerreros querían poseerla por su poder o directamente quitarla del camino debido a ser una mujer. Uno sólo se atrevió a retarla a un duelo. Lanther tardó minutos en derrotar fácilmente al más experimentado guerrero del pueblo. Ya no había dudas y fue coronada reina de Banderbill. Su primera acción como reina del pueblo, fue nombrar a la ciudad Bhargaras (o Banderbill) en honor a su familia.

Año 42. (o 565 A.bA). Del nacimiento de Amael y la invasión.

Fruto de una furtiva relación entre Lanther y un soldado desconocido, nació Amael, cortando la tradición de ponerle “Bhargaras” al primogénito. La noticia de la llegada de un hijo varón causó alegría y festejos en toda la ciudad. Pero cuando menos lo esperaban, un nuevo terror atacó la ciudad. Las medusas volvieron por venganza y ésta vez no estaban solas. Junto a ellas estaban los viejos brujos expulsados por Bhargaras VII, cuyos rostros estaban desfigurados y sin carne y se llamaban a sí mismos Liches. Elfos y humanos lucharon arduamente hasta que el último invasor cayó muerto al suelo. La ciudad ya estaba más crecida y los soldados más experimentados. No sería tan fácil derrotarlos.

Año 58 (o 549 A.bA). Del exilio de Lanther y la Orden Secreta y la coronación de Amael.

Los años han pasado y Amael ya es un hombre listo para reinar. Una mañana todos se despertaron con la noticia de que Lanther había abdicado a la corona y se marchó al exilio, dejando a Amael a cargo del trono. Un grupo de soldados comentan que la vieron partir hacia el Oeste, acompañada por una comitiva que se denominaba la “Orden Secreta”. También comentaron sobre un cofre que llevaba en brazos la muchacha, el famoso cofre de Bhargaras II, cuyo contenido era desconocido.

Año 63 (o 544 A.bA). De la construcción de la Biblioteca de Banderbill.

El nuevo líder, desde joven ha demostrado una capacidad muy desarrollada para la lectura y la escritura, y se conoce que se pasa demasiado tiempo leyendo o escribiendo. Es por eso que una de sus primeras indicaciones fue la construcción de una Biblioteca.

Año 77 (o 530 A.bA). Del nacimiento de Andriath.

La prosperidad de Banderbill es inmensa. Cada día había más casas, más gente y más guerreros. Muchos elfos se han asentado en la ciudad y conviven perfectamente con los humanos. Además nació Andriath, hijo de Amael y sucesor de la Corona.

Año 107 (o 500 A.bA). De la muerte de Amael y la coronación de Andriath.

Las campanas del Templo despertaron a todos por la mañana.Una multitud de personas marchaban hacia el palacio. Horas después, un clérigo informó con lágrimas en los ojos de que Amael había muerto. Fue un buen líder, pero se notó la ausencia de su madre a lo largo de su vida. Andriath, apuesto guerrero y sucesor a la corona, ocupó el trono de Banderbill.

Año 108 (o 499 D.bA). Del nacimiento de Bhargaras VIII.

Hace poco más de un año que Andriath tomó de esposa a una de las doncellas. Los rumores decian que un niño había nacido fruto de ese amor. Su nombre es Bhargaras VIII, legítimo sucesor de la corona.

Año 132. (o 475 A.bA). De la fundación de Ullathrope.

Los elfos y los humanos desde aquel día que se encontraron, hicieron un pacto. Los elfos enseñarán a los hombres el arte de la magia, la botánica, la navegación, la equitación, la filosofía, la política y la música, entre algunas cosas más, a cambio de su eterna protección. Es bien sabido que muchas familias élficas todavía viven hacia el Sur.

Un mensajero llegó hoy a la ciudad informando de un nuevo y brutal ataque orco en una de las aldeas élficas. Los hombres entendieron que era hora de devolver a nuestro pueblo la ayuda recibida. Andriath ordenó construir al Sur de Bhargaras y al este del campamento orco un fuerte conocido como Norel, desde donde lograrían detener y derrotar a los orcos.

Año 133 a 145 (o 474 A.bA a 462 A.bA). De la Guerra Racial, el exilio de los Orcos, la aparición de los Gnomos, Nueva Esperanza y la muerte de Andriath.

Los orcos habían atacado el Fuerte Novel y destrozaron a las tropas élfico-humanas. Andriath y los que quedaban de su ejército decidieron explorar el océano en busca de los pueblos élficos sobrevivientes para unirlos a la batalla. Pero encontró algo mejor. Sus tropas llegaron hasta un archipiélago tropical habitado por seres diminutos, los Gnomos, quienes eran expertos en la magia y decidieron rápidamente, ayudar a sus nuevos amigos en la guerra, ya que les impresionaba la perfección de los Elfos y les simpatizaba el sentido del humor que tenían los Humanos. Así se formó la Triple Alianza integrada por elfos, gnomos y humanos para frenar el avance de los orcos.

La guerra se desató nuevamente y las hordas orcas comenzaron a retroceder hasta su último campamento donde finalmente fueron derrotadas. Pero fue allí donde Andriath fue asesinado por el Jefe Orco. Instantáneamente, Bhargaras VIII asumió el control de Banderbill. Nombró al Fuerte Norel como ciudad de Ullathorpe y agradeció a los gnomos la ayuda brindada. Así nació el nombre del Archipiélago en donde encontraron a estos seres, Nueva Esperanza.

Año 146 (o 461 A.bA). Del nacimiento de Bhargaras IX y el encuentro con los Enanos.

La ciudad de Ullathorpe resultó ser tan próspera como Banderbill. El Rey decidió enviar una escoltilla de soldados a explorar los campamentos orcos. Pero nada encontraron más que muerte y carroña. Sin embargo, un guerrero divisó entre la maleza una entrada a una cueva. Al penetrar en el oscuro lugar, se dieron cuenta que la cueva era enorme y estaba edificada como una ciudad. Los elfos y humanos allí presentes se asombraron al ver a criaturas pequeñas y robustas. Al principio creyeron que eran crías de Orcos, pero luego se dieron cuenta que estaban atrincherados en una pequeña fortaleza y con sufrimiento en sus miradas. Inmediatamente entablaron contacto con estos seres, aunque no fue tarea fácil, ya que eran orgullosos y ariscos y no confiaban tan fácilmente. Luego de hacerles entender que venían en paz y que habían matado a los Orcos, estos seres, los cuales se llamaron a sí mismos Enanos, entraron en razón y bajaron sus hachas. Luego agradecieron a Bhargaras VIII por lo logrado en la Guerra Racial.

Además de ésta sorprendente noticia, hace pocos días nació el heredero al trono, Bhargaras IX

Año 156 (o 451 A.bA). De la fundación de Nix.

Algunos elfos que vivían en Banderbill, decidieron viajar al sur junto a algunos humanos, en busca de su pueblo, Tawarsinan. Al llegar, los elfos no permitieron la entrada de los humanos, ya que creían que era una clase de orcos extraña. Por eso tomaron rumbo al Oeste, donde establecieron un campamento y fue llamado Nix por Bhargaras VIII. Pero ese campamento de a poco fue creciendo y más y más soldados se sumaron, hasta que el lugar resultó tan seguro que muchas familias decidieron asentarse.

Año 157 a 356 (o 450 A.bA a 251 A.bA). De la época dorada.

Los pueblos fueron bendecidos con ciento noventa y nueve años de paz. Enanos, humanos, elfos y gnomos lograron combinar sus virtudes y hacer florecer las ciudades. Se fundó el puerto de Banderbill, Nix y Nueva Esperanza como medio de comunicación y comercio entre las razas. Del 165 al 197 (o del 442 A.bA al 410 A.bA), gobernó Bhargaras IX, séptimo sucesor del trono de Banderbill.

  • Del 197 al 218 (o del 410 A.bA al 389 A.bA), gobernó Bhargaras X, hijo de Bhargaras IX, octavo sucesor de la corona Real.
  • Del 218 al 250 (o del 389 A.bA al 347 A.bA), gobernó Arthal, hijo de Bhargaras X, noveno sucesor de la corona Imperial.
  • Del 250 al 277 (o del 347 A.bA al 320 A.bA), gobernó Eandir, hijo de Arthal, décimo sucesor del trono Imperial.
  • Del 277 al 303 (o del 320 A.bA al 294 A.bA), gobernó Niestrel, hijo de Eandir, undécimo sucesor de la corona Real.
  • Del 303 al 344 (o del 294 A.bA al 263 A.bA), gobernó Eandir II, hijo de Niestrel, duodécimo emperador de Banderbill.
  • En el año 344, se coronó como el décimo tercer Emperador de Banderbill a Lindiel, hijo de Eandir II.

Año 357 (o 250 A.bA). Del Gran Temblor y los primeros pasos de las Hordas del Caos.

El aire se volvió pesado, fuertes vientos, y nubes negras se aproximaban desde el Este. Algunos bosques desaparecieron bajo unas llamas que no salen de ninguna parte. Algo se movía en el Bosque Dorck, donde antiguamente estaban los Orcos. Tambores, pisadas fuertes, cuernos, retumban entre las malezas. El sonido se hace cada vez más fuerte cerca del campamento del ejército humano.

Pero una noche, el infierno se desató. Sobre Nix cayó el azote de orco. Pero ésta vez estaban más organizados, más fuertes, con mejores armas y adiestrados completamente para el combate salvaje. Pareciera ser que alguien, desde las sombras del tiempo, los entrenó para matar. El Batallón de Nix fue destruido. Los que sobrevivieron, escaparon hacia Tawarsinan en busca de refuerzos.

Año 358 (o 249 A.bA). De la destrucción de Tawarsinan.

La Nueva Horda Orca llegó a las puertas de la ciudad élfica de Tawarsinan, siguiendo las huellas de los desesperados que huyeron de Nix. Hicieron todo para detenerlo, pero fue en vano. Las hordas arrasaron la ciudad borrándola del mapa. ¿Qué clase de magia pueden enceguecerlos tanto como para haber asesinado brutalmente a tanto elfo y humano inocente?

Año 375 (o 232 A.bA). De la coronación de Lindiel II.

Tawarsinan se hundió en la historia junto a Nix, Ullathorpe estaba en estado de emergencia total. Escaseaban los alimentos y hace tiempo se habían cortado las conexiones marítimas. En una de las últimas batallas en Ullathrope, murió Lindiel en una emboscada. Por suerte, Lindiel II asumió el trono de una vez por todas.

Año 400 (o 207 A.bA). De la fundación de la Armada Imperial y el nacimiento de los Elfos Drows.

No hay día que nadie recuerde a Twarsinan. La caída de la ciudad dividió a los elfos supervivientes. Algunos solo deseaban reconstruirlo todo, mientras que otros, cegados por el horror, deseaban la aniquilación de los orcos. Llenos de odio, estos elfos, fueron apodados “Drows”. Así se marcharon en busca de su propia venganza. Con los años, se volvieron malignos, oscuros, perversos…

Año 417 (o 190 A.bA). De la reconstrucción de Nix y la coronación de Arthal II.

Lindiel II ha muerto. Su hijo, Arthal II, fruto del amor con una hermosa elfa, fue coronado soberano de Banderbill. La Armada Imperial es una maquinaria de la guerra y está lista para hacer frente a las Hordas del Caos. Ya no son simples granjeros y campesinos portando armas; ahora son soldados preparados profesionalmente para el combate. Arthal II movilizó a la Armada hacia el Sur, donde logró despejar a los orcos del viejo campamento y reconstruyó Nix, ciudad clave como centro de comercio y base de operaciones para la batalla contra las hordas.

Año 607 (o Año de la batalla de Arghal. Año 0). De la Gran Batalla de Arghal.

Al parecer, las Hordas del Caos tenían un asentamiento propio llamado Arghâl, y solo se encuentra a unos kilómetros de aquí. La Armada Imperial decidió movilizar inmediatamente a sus soldados. La batalla fue la más cruenta desde la llegada de los humanos.

Miles de orcos se enfrentaron contra los soldados imperiales por el control de la ciudad. Gracias a la astucia del Rey, la Armada logró derrotar y expulsar a las Hordas del Caos luego de casi un año de asedio y duros combates que le costaron la vida a cientos de guerreros. Así tomaron la ciudad de Arghâl, y el Reino pasó a ser un Imperio.

Año 609 (o 2 D.bA). Del descubrimiento de Rinkel.

La batalla de Arghâl ha finalizado. La Armada Imperial, recelosa ante la posible aparición de nuevas ‘’Arghâles’’, decidió iniciar una exploración de todo el continente. Así fue como avanzaron cada vez más lejos, cruzando el gran desierto al este de Ullathorpe, hasta que se toparon una ciudad semidestruida. Al ingresar en ella, descubrieron que estaba repleta de gente rara. Sin embargo, no parecían peligrosos.

Los habitantes contaron que esta ciudad había sido fundada por piratas mucho tiempo atrás, y debido a esto, no estaba regida por leyes ni por autoridad alguna. Todo parecía estar dedicado a los negocios de los habitantes. La Armada Imperial creyó conveniente establecer lazos con esta ciudad, dado que todos los habitantes poseían grandes cantidades de joyas y oro.

De este modo, la ciudad siguió bajo el dominio de los piratas, aunque el Imperio ya se había insertado en los negocios clandestinos.

Año 702 (o 95 D.bA). De la coronación de Lindos.

Luego de la muerte de su padre, quien gobernó por más de un siglo, ya que era mitad humano y mitad elfo, Lindos asume como el décimo sexto Emperador de Banderbill.

Año 715 (o 108 D.bA). Del descubrimiento del “Nuevo continente”.

Poco tiempo después de asumir el cargo de Emperador, Lindos deja clara su idea: Explorar. No tardó en avisar a los carpinteros para que construyeran navíos más grandes y mejores.

Han pasado trece años desde que un gran grupo de carpinteros comenzó a trabajar en estas embarcaciones. Lindos decidió embarcar en el primer gran navío finalizado, junto a un gran grupo de aventureros, hacia el este. Navegaron por meses. Las provisiones se agotaban de a poco. Muchos tripulantes comenzaron a pensar que perecerían en aquellos navíos, hasta que casi mágicamente, aparecieron tres pequeñas islas. Parecían desérticas, pero contaban con un gran oasis, perfecto para el abastecimiento de agua potable.

Se abastecieron con provisiones para unos meses más de viaje y continuaron navegando hacia el este. Luego de otra cantidad de meses navegando, otra vez, se les agotaban las provisiones. Pero gracias a la buena fortuna, lograron ver la tierra de nuevo. Esta tierra parecía mucho más grande que aquellas tres solitarias islas. Estaba cubierta de pasto y buena vegetación. Se abastecieron y exploraron un poco, hasta que Lindos decide regresar a Banderbill, parando de nuevo en las tres solitarias islas para volver a reabastecerse.

Año 721 (o 114 D.bA). De la fundación de Wonder.

Lindos se la pasó viajando hacia el Nuevo Continente repetidas veces, durante seis largos años. Finalmente, partió nuevamente, con la idea fija de fundar una ciudad, ya que considera que el lugar merece una importancia mayor, ya que en el caso de que fuera una isla, sería una isla muy grande. Con él partieron no sólo hombres aventureros, sino familias numerosas, deseosas de un nuevo hogar. La ciudad la llamarían Wonder.

Año 729 (o 122 D.bA). De la llegada del Caos al Nuevo Continente.

Unos navíos rústicos llegaron desde el Oeste. De estos navíos, desembarcaron feroces Orcos que lograron ser repelidos con lo justo. Así, se decidió que se refuerce la ciudad ya que los ataques provenientes desde el Oeste parecen ser constantes.

Año 734 (o 127 D.bA). De la coronación de Liminus.

Lindos fallece en las tres islas en las que siempre reponía provisiones cuando viajaba de un continente a otro. El trono Imperial queda a cargo de Liminus, su hijo, décimo séptimo Emperador de Banderbill.

Año 739 (o 132 D.bA). De la fundación de Lindos.

Liminus parecía compartir el pensamiento de su padre. Ha seguido explorando los bosques cercanos a Wonder, a pesar de tener que pasar en sus viajes por las islas donde murió su padre. Con el tiempo, Liminus descubrió que estas islas estaban en una posición estratégica perfecta, así que decidió fundar una ciudad, la cuál llamaría Lindos, en honor a su padre.

Año 763 (o 156 D.bA). Del descubrimiento de Illiandor y los Elfos del Este.

Mucho tiempo estuvo la Armada explorando las tierras del nuevo continente. Esta vez se habían topado con los frondosos bosques del norte de Wonder. No estaban solos: Eran numerosos los elfos que habitaban allí, en una gran ciudad que se asemejaba bastante a la antigua y gran Tawarsinan. Los elfos del Este, como lo llamaban los elfos, dieron amablemente la bienvenida a los recién llegados y entablaron buenas relaciones con ellos, estableciendo una ruta de comercio entre Wonder y la recién descubierta Illiandor.

Año 800 (193 D.bA). De la coronación de Bhargaras XI.

El gran líder, Liminus, ha muerto. El sucesor del trono es su hijo, Bhargaras XI, quien es declarado décimo octavo Emperador de Banderbill.

Año 811 (o 204 D.bA). Del descubrimiento del continente helado.

La idea de Bhargaras XI, como la de su padre y su abuelo, era explorar sin parar. La exploración de los dos continentes había finalizado, por lo cual decidió partir a alta mar con rumbo norte. La temperatura descendía a medida que el emperador y sus navíos avanzaban al norte. Bhargaras X, motivado por una corazonada, decidió seguir adelante, y, tras varios meses de viaje, avistaron tierra: Tierra helada.

Año 814 (o 207 D.bA). De la fundación de Tiama.

Al llegar al continente helado, el grupo comenzó a explorarlo. Sin embargo, pronto se llevarían una gran sorpresa: estas tierras gélidas estaban plagadas de criaturas. Habían asumido que ninguna criatura conocida podría habitar un lugar tan inhóspito, y por lo tanto, creían que el terreno estaría libre de peligros. Pero no solo había criaturas; las más feroces bestias que habían conocido, Yetis y Gólems de Hielo, estaban esparcidas por todas partes.

Ante esta situación, Bhargaras XI decidió que, para continuar con la investigación, debía construir una avanzada que les permitiera disponer de equipamiento de repuesto y provisiones. A esa avanzada la llamó Tiama.

Año 816 (o 209 D.bA). Del nombramiento de los continentes.

Han pasado dos años de expediciones en aquellas tierras frías. Se ha descubierto que Tiama está asentada en otro continente. Así, el Imperio tiene actualmente ciudades en tres continentes diferentes, por lo cual se decidió ponerles nombre:

  • Al continente helado se lo llamó Annkör.
  • Al Nuevo continente se lo llamó Rhagnark.
  • Al Viejo continente se lo llamó Oderon.

Año 856 (o 249 D.bA). Del descubrimiento de Orac y la coronación de Asgal

La vida de Bhargaras XI había estado plagada de nuevos descubrimientos. Territorios maravillosos e inexplorados habían salido a la luz gracias a sus expediciones. Casi toda isla conocida hasta el momento fue descubierta por Bhargaras XI.

Sin embargo, en este año ocurrió una desgracia: Nuevamente, y esta vez sin un rumbo fijo, la flota arribó a las costas de una isla desconocida. Parecía deshabitada. Sin embargo, algo en el ambiente daba la impresión de que esta isla albergaba secretos oscuros en ella.

Al explorar, descubrieron que en realidad es una inmensa fortaleza habitada por horrorosas criaturas, como los orcos. Bhargaras XI murió en manos de estos monstruos, al igual que casi toda su flota. Los que sobrevivieron, nombraron a esta isla como sonaba el grito de aquellas salvajes bestias: Orac.

Luego de haber logrado regresar, los pocos sobrevivientes dieron la noticia de la muerte del emperador. Como consecuencia de esto, Asgal, hijo de Bhargaras XI, es coronado como Emperador, siendo así el décimo noveno Emperador de Banderbill.

Año 892 (o 285 D.bA). De la aparición del Demonio.

Luego de haber sido descubierto Orac, el Demonio, líder de las Hordas de Orcos que acechaban al Imperio, supo que su factor sorpresa había sido frustrado. Sin embargo, una vez armado el ejército, atacó sin piedad la capital Imperial, Banderbill. Por primera vez en el plano real, el Demonio en persona dirigió las tropas y abandonó su fortaleza. Sin embargo, los pocos supervivientes que pudieron ver la ciudad oscura, descifraron los planes del Demonio y se dieron cuenta que preparaba un ejército para atacar. Sus filas ya no contaban sólo con Orcos, sino también con Elfos Drows.

Así, el ataque del Demonio quedó frustrado y fue rechazado.

Pero no había sido en vano: ahora todo el mundo sabía que había otra forma de vida y las filas del Demonio comenzaron a ampliarse en cantidad y variedad de razas.

Año 907 (o 300 D.bA). De la coronación de Astral.

Asgal ha muerto, seguramente debido a su avanzada edad. Su hijo, Astral, asume el trono, nombrándose así como el Vigésimo Emperador de Banderbill.

Año 952 (o 345 D.bA). De la coronación de Larath.

Luego de 45 años de mandato, la muerte de Asgal ha sido anunciada, en cumplimiento con los deberes de la familia real, la sucesión le correspondía a su hijo, Larath el único hijo del matrimonio y heredero al trono. Fue coronado como el Vigésimo emperador de Banderbill.

Año 954 (o 347 D.bA). Del nacimiento de Astragal.

Larath concibió a su primer hijo, Astragal. El nombre de su sucesor se debe en honor a su padre, Astral, y al de su abuelo, Asgal. Un niño muy sano, con un carácter noble y con una notoria predisposición hacia la plebe. Ignorando la tutela convencional que se había erigido por parte de sus antecesores, Astragal, desde adolescente, escoltado por guardias de la más alta élite militar, hacía sus recorridos por los barrios bajos, comida en mano y con manuscritos desarrollados por él, se reunía con niños y ancianos para compartir experiencias, tanto dentro de lujoso palacio imperial, como de las calles y recovecos del imperio, ganándose la confianza de los ciudadanos y siendo apodado con mucho cariño, “El libro abierto” entre sus oyentes. Entre sus idas y venidas, encontró el amor desde muy joven, una hermosa habitante de la ciudad de Arghal, de nombre Magda Isis, quien no ostentaba ninguna distinción de realeza, más si dominaba el arte de la magia, reuniendo a la población de niños que estaban expectantes de los fabulosos espectáculos que ella mostraba en una tarima improvisada con palos y piedras, cautivando y fascinando así, al joven Astragal.

Año 999 (o 392 D.bA). De la coronación de Astragal.

Al morir su padre, Larath, hombre de mano dura y justa, fiel seguidor de las doctrinas que los sucesores de Bhargaras implementaron en el imperio durante años y poniendo en jaque la línea sucesoria familiar, Astragal, único hijo varón, es coronado como el Vigésimo Segundo Emperador de Banderbill. Un emperador como pocos, ha trabajado arduamente en la modernización y ampliación del imperio, junto con su esposa, apostaron a la puesta en marcha de academias de magia avanzadas para la élite militar, que de manera paulatina, fue diluyéndose en la pirámide verticalista del imperio.

Año 1012 (o 405 D.bA). De la boda de Astragal.

Astragal, Vigésimo Segundo Emperador de Banderbill conocido por su gran afinidad al pueblo y a las representaciones artísticas, decidió financiar la creación del teatro “El juglar”, para enriquecer y fomentar la cultura de los ciudadanos. También en parte, como un regalo y guiño a la antigua vida de su amada. Y con ello, celebró su apertura con su propia boda. El teatro prontamente se vio siendo el centro de atención de un centenar de miradas, los cuales observaban impactados la majestuosidad del mismo y por la presencia de quién en ese entonces, era reconocido como un gran Emperador y amigo del pueblo. Los años pasaron, poco a poco la cultura fue expandiéndose en el imperio, fomentando la alfabetización, la formación y la preparación de una nueva generación de ciudadanos con decisión propia.

Año 1067 (o 460 D.bA). De la muerte de Astragal

Astragal, uno de los mejores Emperadores que este Imperio ha tenido, ha muerto. Lamentablemente, junto con esto, en premonición con la caída abrupta de la línea familiar que venía aconteciendo de generación en generación, Astragal no tuvo descendientes. Luego de mil años de comandar el Imperio eficazmente, el linaje de Bhargaras llega a su fin, muriendo hoy con Astragal.

Año 1068 (o 461 D.bA). Del ascenso de Eluret.

Tras un año de escándalo, por fin se decidió que Eluret, mano derecha de Astragal, sea el encargado de manejar los asuntos del Imperio y del ejército Imperial. Aunque todo el mundo estuvo de acuerdo, incluso él mismo, en que no se le daría una coronación simbólica ni se le daría el título de Emperador, ya que solamente los descendientes de Bhargaras pueden ocupar ese puesto. Así es que Eluret fue denominado “Supremo Comandante de la Armada Imperial”.

Año 1112 (o 505 D.bA). De la muerte de Eluret y el ascenso de Baervan.

Luego de un mandato dudoso y de pasar por varios momentos agitados, Eluret murió de anciano. Hoy se ha decidido que su mano derecha, Baervan, sea el sucesor al puesto de “Supremo Comandante de la Armada Imperial”. Por primera vez en la historia, un Gnomo se ocupa de los asuntos del Imperio.

Año 1212 (o 605 D.bA). De los cien años dorados.

Hoy se cumplen cien años desde el ascenso de Baervan. Desde entonces casi toda pelea que hubo, el Imperio ha ganado y las bajas fueron menos que mínimas. Los ciudadanos han vivido cien años en paz y festejando. Es increíble el poder estratégico de nuestro Supremo Comandante.

Año 1256 (o 649 D.bA). De la Secesión Imperial

La paz era latente en el viejo continente, más no fue así en los oscuros lares del demonio. Mientras todos festejaban hace cuatro años los ciento cincuenta años dorados, muy por el contrario, el Demonio fortalecía sus tropas en Orac. No sólo Orcos, el odio y la sed de poder y destrucción, reunía Humanos, Elfos, Elfos Drows, Enanos y Gnomos, sino también todo tipo de criaturas jamás vistas.

El ejército de Baervan había perdido mucha gente, ya que no se necesitaban soldados, debido a las escasas batallas que habían y la paz que habitaba en el continente de Oderon. Las hordas del Caos estaban en su mejor momento. El Demonio había conseguido equipamiento formidable y, para completar la perfección de tal ejército, todos se encontraban bajo un arduo entrenamiento, diseñado por el mismísimo Demonio. Con semejante ejército y la arrogancia característica del Demonio, no dudó ni un instante en planear el ataque más poderoso hasta esos momentos. El objetivo estaba claro: debía destruir la capital Imperial para no tener más obstáculos en su conquista del mundo.

Así fue que preparó su ejército y partió desde las oscuras tierras de Orac hacia la capital Imperial. El viaje fue largo y hubiese sido cansador para cualquier mortal común y corriente. Pero para este ejército, no existía tal sentimiento. Caminaron y caminaron, casi sin detenerse, y por fin llegaron a la capital. Entonces, el Caos estalló: las campanas de emergencia comenzaron a tocarse, los soldados comenzaron a equiparse, las órdenes de Baervan y los capitanes imperiales empezaron a resonar por todos los rincones de la ciudad. Pero nada de todo esto sirvió, pues el poderío del ejército caótico era impresionante. Las hordas del Caos aplastaron la débil resistencia Imperial. La victoria caótica era inminente, pero no sería completa si no mataban al líder: Baervan.

Poderoso, inteligente, y astuto como cualquier gnomo, Baervan sabía perfectamente que la victoria caótica no sería completa si él continuaba con vida. Así pues, sin consultarlo con nadie, armó su propio plan: se entregó a los designios del Demonio, con la condición que dejaran la capital en paz.

El Demonio no vaciló ni un instante en aceptar la propuesta del Supremo Comandante, y con una clara orden, el ejército caótico se estaba marchando de la capital, con Baervan entre sus prisioneros.

Año 1257 (o 650 D.bA). Del ascenso de Hatmie, la doncella de Banderbill.

Varios intentos se han realizado por encontrar al Supremo Comandante de la Armada Imperial, Baervan, pero todos fueron en vano. Todo un año estuvimos llorando su pérdida, y glorificando el gesto que hizo por nosotros. ¡Jamás te olvidaré Gnomo! Donde quiera que el Demonio te haya llevado, tengo el presentimiento de que jamás volveré a verte. Solamente espero que la vida o la muerte nos ponga en el mismo camino alguna vez para darte las gracias. Pero los llantos y las despedidas ya han pasado. Ya es hora de que alguien tome el mando del Imperio, y el único nombre que resonaba por todas partes era el de otro Gnomo, pero esta vez una mujer: Hatmie.

Así es que por decisión del consejo, por segunda vez en la historia, se ha decidido que una mujer, Hatmie, sea la encargada de comandar la tropas del Ejército azul, bajo el título de “la doncella de Banderbill” (La primera había sido Lanther, hija del gran Bhargaras VI).

Año 1402 (o 795 D.bA). De la profecía de Illidan

Illidan, padre de Finderil, elfo de Lindos, en el ocaso de su vida, a punto de anclar su mente en el fatal puerto de la demencia, profetizó varios acontecimientos, entre ellos, la llegada del Sexto. Joel, viejo cantinero de Ullathorpe y amigo de Illidan, recopiló en un libro algunas de las profecías del viejo mago que hoy pude leer: “La era de los gnomos al mando del ejército azul llegó a su fin, de las sombras un nuevo guerrero asoma, su corazón es puro, su alma noble, pero sus instintos son salvajes.

La realidad se tiñe de engaños y mentiras, lo que en un principio parecía malo, puede ser bueno. Los llamados seguidores de la Dama, perecerán.

La mano del Sexto será dura como la roca y fría como el metal. Los que le juren lealtad pagarán con su vida la traición.”

¿Quién será el Sexto? ¿El redentor de la Armada, el que llevará al Imperio a la Gloria?

¿O el que hundirá al pueblo de Banderbil en la miseria, el olvido y la esclavitud?

Son tiempos agitados en la capital del Imperio. La captura de Baervan significó la pérdida de un poder central capaz de tomar las riendas de la agitada Armada Imperial. Hatmie, doncella de Banderbill, convocó a la formación de parlamentos integrados por miembros del ejército. A pesar de haber estado compuestos por grandes soldados, ninguno de los dos Parlamentos de Banderbill elegidos pudo ordenar la facción y acabar con la agitación y anarquía. Finalmente, Hatmie cerró las puertas del palacio, abrumada por los problemas y el Parlamento quedó en una situación aún más crítica.

Año 1417 (o 810 D.bA) De la Traición Justiciera y la coronación de Arispar, el sexto.

El rumor de una conspiración era moneda corriente en Banderbill. Se hablaba de un grupo de cinco misteriosos encapuchados, que se escabullían por las noches en los Bosques de Banderbill y que cinco noches atrás había partido desde Ullathorpe con rumbo incierto. También llegó la noticia de que Joel, en su borrachera, comenzó a exclamar que el Sexto estaba caminando entre los ciudadanos y que la profecía de Illidan se cumpliría. El Parlamento comenzó a tomar en serio estos rumores y decidió tomar cartas en el asunto. Los miembros del consejo enviaron sin éxito escuadrones de soldados a buscar por todo el continente a éstos encapuchados. Luego del fracaso y de idas y vueltas y discusiones dentro del parlamento, un mensaje llegó a oídos de Hatmie. Los encapuchados exigían reunirse de inmediato con los parlamentarios. Hatmie ordenó a los miembros del Consejo acceder al encuentro con estos misteriosos hombres para traer un tanto de paz al Imperio.

Una escolta de gnomos ordenados por la Doncella, custodió a Blash, Aemethius, Xaterix y Lord Rox hasta el lugar del encuentro: una cabaña abandonada a kilómetros al Sur del Bosque de Banderbill. Al llegar al lugar, los escoltas gnomos, que finalmente estaban al servicio de los encapuchados, ordenaron a los parlamentarios descender de sus caballos y entrar a la cabaña. Al ingresar, los cuatro soldados fueron encerrados y asesinados, sin ningún tipo de negociación.

Muerto el Parlamento y sus miembros, los encapuchados marcharon hacia Banderbill, para dar fin al gobierno de Hatmie y a la anarquía. Los cinco hombres neutralizaron a los guardias de la entrada a la ciudad y el líder de ellos, marchó hasta el Palacio, donde se encontraba la Doncella. Al llegar al recinto, Hatmie ordenó a los Magos Imperiales no atacar al extraño. A su vez, le ordenó al corpulento e imponente hombre que muestre su cara. El invasor mostró su rostro. El palacio quedó paralizado y un escalofrío de asombro recorrió la espalda de muchos, inclusive de Hatmie. Era el mismísimo Almad “Arispar” Larien que portaba una inmensa y brillante armadura de la Armada. Arispar abrazó a Hatmie y susurró a sus oídos unas palabras que hasta el día de hoy se desconocen. La Doncella de Banderbill sonrió y se retiró del palacio junto a sus asistentes.

La noticia de la abdicación de Hatmie recorrió todo el Imperio e inmediatamente los fieles al parlamento comenzaron a protestar frente al palacio. La agitación y la incertidumbre desencadenaron en una sangrienta lucha entre parlamentaristas y seguidores de Arispar. Las Hordas del Caos aprovecharon el desorden e invadieron la ciudad una vez más. Las bajas imperiales eran incontables y solo fue gracias a la unidad entre los bandos opuestos que se logró expulsar a los caóticos. Derrotados los enemigos, los soldados reales cayeron al suelo agotados por la pelea. Arispar salió al balcón del Palacio y proclamó un discurso memorable, aquí citado “Levántense, nunca deberán olvidar este día, donde los hermanos en armas, se alzaron unos contra otros, donde la avaricia de sus corazones prevaleció sobre lo que alguna vez juraron. ¿Dónde están aquellos soldados que con justicia y honor se abrían paso entre las sombras para defender al indefenso? ¿Dónde está ese imbatible ejército, que era capaz de derrotar a millones de demonios? ¿Dónde quedó ese espíritu de lucha, ese deseo de dar la vida por el Imperio? Yo les diré dónde está, ¡Está aquí frente a mis ojos! Ustedes demostraron hoy, que todavía existe la esperanza, que todavía la luz puede brillar en la inmensa oscuridad. ¡Hoy han demostrado que estamos vivos! ¡Que no nos rendiremos! ¡Que lucharemos! ¡Que derrotaremos a cualquier enemigo que ose con su maldad cubrir de sombra nuestras tierras! Es por eso que hoy no habrá vencedores ni vencidos, hoy volverán a ser verdaderos hermanos, los rencores del pasado deben olvidarse, las viejas dispuestas desaparecer, sólo así volveremos a ser lo que estamos destinados a ser”.

Finalmente, leyó un fragmento del diario de la Doncella de Banderbill. Allí, ella expresaba la necesidad de encontrar un líder fuerte que garantice la paz y los valores del glorioso ejército de la Armada Imperial. Así fue como Almad “Arispar” Larien se declaró Comandante de la Armada y vigésimo tercer Emperador de Banderbill. La profecía se había cumplido. El Sexto, finalmente, se sentó en el trono dorado para dictar el orden y conducir al Imperio a un nuevo destino.

capitulo_1.txt · Última modificación: 2025/03/12 19:36 por behjer